10
May

Carta a mi Madre imperfecta perfecta.

No sé muy bien por dónde empezar porque son muchas las cosas que quiero decir y dan vueltas en mi cabeza de manera desperdigada, sin orden ni concierto, un poco como somos los niños: inconstantes, enérgicos, cambiantes, que tanto estamos riendo como llorando y en realidad te queremos con locura cuando decimos que te queremos nada. El caso es que me he sentado aquí, mamá, con mi mala redacción y un espacio en la internet para decirte lo mucho que te quiero y agradecerte cómo eres.

Seguir leyendo